¿Qué es ser presencia de un boliche?

Boliches de Antaño: Un Viaje Nostálgico a la Noche Bahiense

hace 3 años

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La década de 1960 fue un torbellino de cambios a nivel mundial, y Bahía Blanca no fue ajena a esta transformación. La moda se renovaba, las costumbres sociales se flexibilizaban, la música experimentaba una revolución y los jóvenes comenzaban a tomar un protagonismo impensado hasta entonces. Este despertar juvenil se manifestó también en la vida nocturna, dejando atrás los tradicionales bailes de club para dar paso a un nuevo concepto de entretenimiento: las discotecas y los boliches. Estos espacios, que rápidamente se convirtieron en el epicentro de la movida nocturna, marcaron una época y dejaron una huella imborrable en la memoria de quienes vivieron esos años dorados.

¿Cómo se llamaban los boliches de antes?
Antes el lugar se llamaba Poseidón, donde también trabajé. El lugar abría todos los días y era exclusivo para parejas, mayores de 18 años.
Índice de Contenido

Los Inicios en Palihue: Rancho X y Too Vak's

Sorprendentemente, la primera ola de boliches en Bahía Blanca no surgió en el centro de la ciudad, sino en el tranquilo barrio de Palihue, a fines de los años 60. Este sector, residencial y alejado del bullicio céntrico, se convirtió en el inesperado pionero de la noche bahiense. Allí, comenzaron a instalarse los primeros restaurantes que combinaban la gastronomía con la coctelería y el ambiente de confitería, dando origen a los primeros boliches.

Entre estos pioneros, destaca Rancho X, ubicado en la intersección de las calles Olivos y Constituyentes. Este local, que funcionó con gran éxito hasta la década de 1980, se grabó a fuego en la memoria colectiva como uno de los primeros grandes referentes de la noche bahiense. En el acceso al barrio, del lado de las vías del ferrocarril, se encontraba otro boliche emblemático: Too Vak´s. Este local, que también supo conquistar al público nocturno, logró extender su vida útil hasta bien entrado el nuevo siglo, demostrando la solidez de su propuesta.

El Boom del Centro y los Boliches Subterráneos

Si bien Palihue fue la cuna de los primeros boliches, la década de 1970 trasladó el epicentro de la movida nocturna al corazón de la ciudad. El centro bahiense, en un radio de pocas cuadras desde la Plaza Rivadavia, se transformó en el nuevo punto de encuentro para los jóvenes ávidos de diversión. Una de las características distintivas de estos boliches céntricos fue su diseño: muchos de ellos adoptaron el estilo de boliche-cueva, ubicándose en subsuelos y sótanos. Esta tendencia, en parte influenciada por programas de televisión como “Sótano beat” y por películas de la época, le otorgaba a estos espacios un ambiente íntimo y misterioso, ideal para la noche.

Nombres Emblemáticos de los 70: Un Recorrido por el Centro

La década de 1970 nos legó una pléyade de nombres de boliches que resuenan con nostalgia en la memoria de quienes vivieron esa época. Estos locales, en su mayoría subterráneos, compartían ciertos elementos comunes: angostas escaleras de acceso, muros blancos, sillones para crear sectores más íntimos y una atmósfera cargada de humo de cigarrillo, que formaba parte inseparable del ambiente nocturno.

Tereshinia y Tío Gaspar: Clásicos Enfrentados en Calle Brown

En la primera cuadra de la calle Brown, casi enfrentados, se encontraban dos boliches que marcaron una época: Tereshinia y Tío Gaspar. Tereshinia se ubicaba en el subsuelo del Ocean Hotel (que luego se transformaría en el Centro de Compras de la Cooperativa). Tío Gaspar, por su parte, se encontraba en el número 6 de la misma calle Brown, casi en la esquina con la Avenida Colón. Ambos boliches competían por el favor del público, ofreciendo propuestas similares pero con su propia impronta.

Un detalle curioso de Tío Gaspar eran sus exitosas tertulias de domingo, que se desarrollaban en un horario inusual para la época: de 18 a 24 horas. Estas tertulias, que atraían a un público numeroso, se convirtieron en un clásico de los fines de semana bahiense, ofreciendo una opción de esparcimiento temprano para quienes querían disfrutar de la noche sin trasnochar demasiado.

Chiro's: Glamour y Música Variada en Calle Chiclana

En la calle Chiclana al 100, pegado al Palacio del cine, se encontraba Chiro’s, otro boliche emblemático de la época. El acceso a Chiro’s era particular: un largo y sinuoso pasillo, una galería dorada con techo curvo, que conducía a las pistas de baile. Este diseño, que buscaba generar una sensación de anticipación y misterio, preparaba al público para la experiencia que les esperaba en el interior.

La música en Chiro’s era variada y reflejaba los gustos de la época. Desde los largos y psicodélicos temas de Creedence Clearwater Revival, como “Suzie Q”, hasta éxitos internacionales como “Last Train to London” y “Mammy Blue”, pasando por las declamaciones poéticas de Roberto Vicario, la pista de Chiro’s vibraba con una ecléctica selección musical.

Maxim’s: Lujo y Exclusividad en Avenida Colón

En la Avenida Colón, se alzaba Maxim’s (anteriormente conocido como Poseidón), un boliche que se diferenciaba del resto por su propuesta más lujosa y exclusiva. Maxim’s se presentaba como un lugar “para ejecutivos”, con una decoración sofisticada que incluía sillones confortables, alfombras mullidas y un reservado especial para parejas. Este ambiente distinguido atraía a un público más adulto y elegante, que buscaba un espacio para socializar y disfrutar de la noche con un toque de sofisticación.

En Maxim’s, el saco y la corbata eran casi obligatorios para los hombres, mientras que las mujeres lucían atuendos más formales. El whisky era la bebida por excelencia, reflejando el ambiente de exclusividad que se buscaba transmitir. Maxim’s se convirtió en un punto de encuentro para la elite bahiense, ofreciendo una alternativa a los boliches más juveniles y desenfadados.

Somer's y Brancaleone: Variedad de Estilos en Rondeau y Alsina

La oferta de boliches en el centro bahiense se completaba con otros locales que, si bien no alcanzaron la fama de los anteriores, también contribuyeron a enriquecer la movida nocturna. En la calle Rondeau 224, se encontraba Somer´s, un boliche de estilo más clásico. En Alsina 379, en cambio, Brancaleone sorprendía con una ambientación inspirada en un castillo medieval. Brancaleone, en 1978, aprovechó el furor de la película “Fiebre de sábado por la noche” y organizó un concurso para encontrar al “Travolta bahiense”, musicalizando sus noches con los éxitos de los Bee Gees.

La Música y el Ambiente en los Boliches de Antes

La música era, sin lugar a dudas, el alma de los boliches de antaño. Los disck-jockeys, verdaderos artífices de la atmósfera nocturna, creaban enganches musicales utilizando vinilos y bandejas, en una época donde la tecnología digital aún no había irrumpido en la escena. Las luces de bola, la luz blanca y el esperado momento de los lentos eran elementos indispensables de la experiencia boliche.

¿Cuántas personas entran por m2 en un boliche?
Por ejemplo, en el caso de las discotecas, el cálculo será de 0,5 metros cuadrados por persona.

La música que sonaba en estos locales era predominantemente música beat, un género musical de letras inocentes y ritmos bailables, interpretado por bandas nacionales que gozaban de gran popularidad. Canciones como “De boliche en boliche”, “Me gusta la noche”, “Subite a mi nube” y “Zapatos rotos” eran himnos generacionales que resonaban en las pistas de baile. Si bien comenzaba a surgir la llamada “música progresiva”, este género, con letras más elaboradas y melodías complejas, aún no había encontrado su lugar en las radios ni en los boliches.

La Vestimenta y las Costumbres: Del Saco y Corbata a la Libertad

Las costumbres y la vestimenta en los boliches de antes también reflejaban los cambios sociales de la época. Si bien en algunos boliches más exclusivos, como Maxim’s, se mantenía la formalidad del saco y corbata para los hombres y el vestido largo para las mujeres, la tendencia general era hacia una mayor informalidad y libertad en el vestir. Las camisas de colores, los vaqueros (que aún no eran jeans propiamente dichos) y el pelo largo comenzaban a ganar terreno, reflejando una nueva actitud más relajada y juvenil.

La modalidad de ir en parejas, que había sido una costumbre arraigada en épocas anteriores, comenzó a flexibilizarse. En los boliches del centro, era cada vez más común ver grupos de amigos y amigas, e incluso personas solas, disfrutando de la noche. Esta apertura a la diversidad y a la individualidad marcaba un cambio significativo en las costumbres sociales.

Comparativa con Otras Épocas: Bailes, Kermeses y Orquestas

Para comprender la evolución de la noche bahiense, es útil recordar las formas de esparcimiento de décadas anteriores. En los años 40, los bailes y las kermeses eran eventos multitudinarios que congregaban a gran parte de la sociedad. En los 50 y 60, los salones de baile como el Salón de los Deportes, Olimpo y Villa Mitre eran los centros de la vida social, con orquestas en vivo que alternaban tangos con música moderna. Los boliches de los 70 representaron una nueva etapa en esta evolución, adaptándose a los gustos y necesidades de una nueva generación.

A continuación, una tabla comparativa que resume algunas de las diferencias entre los boliches de los 70 y las formas de entretenimiento nocturno de décadas anteriores:

CaracterísticaBoliches de los 70Bailes/Kermeses (40s) y Salones de Baile (50s/60s)
UbicaciónPrincipalmente en el centro y Palihue, algunos subterráneosClubes, salones de baile
MúsicaMúsica beat, disc jockeys, música grabadaOrquestas en vivo (tangos y música moderna)
AmbienteMás íntimo, a menudo subterráneo, con luces y humoMás amplio y social, con iluminación tradicional
VestimentaMás informal, aunque algunos lugares requerían formalidadMás formal, vestidos y trajes
BebidasWhisky, tragos, gaseosas (inicialmente no cerveza)Variedad de bebidas, incluyendo cerveza

Testimonio en Primera Persona: Manuel de la Iglesia y Maxim's

Para enriquecer esta mirada nostálgica, contamos con el testimonio de Manuel de la Iglesia, quien fue dueño de Maxim’s entre 1969 y 1984. Sus palabras nos permiten conocer de primera mano cómo era la gestión de un boliche en aquella época y cuáles eran sus particularidades:

“Fui dueño de De Maxim’s entre 1969 y 1984. Antes el lugar se llamaba Poseidón, donde también trabajé. El lugar abría todos los días y era exclusivo para parejas, mayores de 18 años. Los sábados era riguroso usar traje y corbata. Por la pista pasaron muchos famosos. Recuerdo a Valeria Maza, Luis Landriscina, Analía Gadé y hasta vinieron juntos Antonio Rattín y Amadeo Carrizo. La bebida por excelencia para los varones era el whisky y para las mujeres el jugo o la gaseosa. Cerveza no se tomaba. Hace tiempo que vivo en Marbella (España). Quiero destacar que la Bahía Blanca de esa época sigue siendo por añorada por mí y por muchos de quienes tuvimos la suerte de vivir esa época. A mis 84 años disfruto de poder compartir estos recuerdos”.

Preguntas Frecuentes sobre los Boliches de Antes

¿Cómo eran los boliches en los años 70?

Los boliches de los años 70 en Bahía Blanca eran espacios de encuentro y diversión nocturna, principalmente ubicados en el centro de la ciudad. Muchos de ellos tenían un diseño subterráneo o de “cueva”, con una atmósfera íntima y luces tenues. La música beat y los lentos eran protagonistas, y el humo de cigarrillo formaba parte del ambiente.

¿Dónde se ubicaban los boliches más populares?

Los boliches más populares se concentraban en el centro de Bahía Blanca, especialmente en calles como Brown, Chiclana, Avenida Colón y Rondeau. También hubo locales destacados en el barrio de Palihue, como Rancho X y Too Vak's, que marcaron los inicios de la movida boliche.

¿Qué tipo de música se escuchaba en estos lugares?

La música predominante era la música beat, con bandas nacionales e internacionales de la época. También se escuchaban éxitos pop y baladas románticas para los lentos. La música progresiva, si bien emergía, aún no tenía cabida en los boliches.

¿Cómo era la vestimenta típica para ir a un boliche?

La vestimenta variaba según el boliche y la ocasión. En algunos lugares más formales, como Maxim’s, se requería saco y corbata para los hombres y vestido largo para las mujeres. En general, la tendencia era hacia una vestimenta más informal, con camisas de colores, vaqueros y pantalones acampanados.

¿Qué bebidas se consumían en los boliches de antes?

El whisky era la bebida alcohólica más popular entre los hombres, mientras que las mujeres solían optar por jugos o gaseosas. También se consumían tragos con poco alcohol, como el Seven Up con Bitter, la whiscola, el Séptimo Regimiento y el Destornillador. La cerveza, inicialmente, no era una bebida común en los boliches.

La época de los boliches de antaño en Bahía Blanca fue un capítulo vibrante en la historia de la ciudad. Estos espacios, con sus nombres evocadores, su música característica y su atmósfera particular, marcaron la vida de una generación y dejaron un legado imborrable en la memoria colectiva. Recordar aquellos años es revivir una época de cambios, de juventud y de una noche bahiense que, aunque transformada, sigue latiendo con la misma energía.

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