hace 10 años
La Plaza San Martín, ubicada en el corazón de Buenos Aires, es mucho más que un simple espacio verde. Es un testigo silencioso de la historia argentina, un lugar donde el pasado y el presente se entrelazan, ofreciendo a porteños y visitantes un remanso de belleza y significado. Desde sus orígenes humildes hasta convertirse en un Lugar Histórico Nacional, esta plaza ha sido protagonista y escenario de momentos cruciales para la nación.

- Un Recorrido por la Historia de la Plaza San Martín
- La Intervención de Carlos Thays: Un Paisaje para la Ciudad
- Monumentos y Obras Escultóricas: Arte e Historia a Cielo Abierto
- Declaración como Lugar Histórico Nacional: Un Reconocimiento a su Valor Patrimonial
- Preguntas Frecuentes sobre la Plaza San Martín
- Conclusión: La Plaza San Martín, un Tesoro Porteño
Un Recorrido por la Historia de la Plaza San Martín
Los orígenes de la Plaza San Martín se remontan a los albores del siglo XIX, en un contexto de convulsión política y social. En 1807, Buenos Aires se encontraba bajo la amenaza de la segunda invasión inglesa. Fue precisamente en los terrenos que hoy ocupa la plaza donde se libró una batalla clave. Las milicias criollas, con valentía y determinación, se enfrentaron a las tropas invasoras, logrando una victoria que resonaría en la historia. Este combate, a menudo olvidado, marcó el inicio de la vinculación de este espacio con la defensa y la identidad nacional.
Años más tarde, en 1812, un personaje fundamental en la historia argentina dejaría su impronta en este lugar: el General José de San Martín. El Libertador, reconocido por su genio militar y su visión independentista, eligió este espacio para establecer los cuarteles del Regimiento de Granaderos a Caballo. Este cuerpo militar de élite, creado por San Martín, jugaría un papel crucial en la lucha por la independencia de Argentina y de Sudamérica. La elección de este sitio no fue casualidad, su ubicación estratégica y su amplitud lo convertían en un lugar ideal para el entrenamiento y la organización de las tropas.
Sin embargo, no fue hasta 1878, al cumplirse el centenario del nacimiento del General San Martín, que la plaza adoptó el nombre que hoy conocemos. En un gesto de reconocimiento y homenaje a la figura del Libertador, se decidió denominar este espacio público Plaza San Martín. Este cambio de nombre simbolizó la consolidación de la plaza como un lugar de memoria y honra a uno de los padres de la patria.
La Intervención de Carlos Thays: Un Paisaje para la Ciudad
A finales del siglo XIX, la Municipalidad de Buenos Aires emprendió una serie de proyectos para embellecer y modernizar la ciudad. En este contexto, la Plaza San Martín fue objeto de una importante transformación. La figura clave en este proceso fue el paisajista francés Carlos Thays. Thays, quien asumió como Director de Parques y Paseos en 1891, dejó una huella imborrable en el paisaje urbano de Buenos Aires, diseñando y remodelando numerosos espacios verdes, incluyendo la Plaza San Martín.
La visión de Thays para la plaza se basó en la creación de un espacio armónico y funcional, que combinara la belleza estética con la utilidad para los ciudadanos. Incorporó nuevas especies vegetales, tanto autóctonas como foráneas, enriqueciendo la biodiversidad de la plaza y creando un ambiente más agradable y diverso. Su intervención no se limitó a la vegetación, también rediseñó los caminos, las fuentes y otros elementos arquitectónicos, configurando el trazado que en gran medida se conserva hasta nuestros días.
La influencia de Thays se puede apreciar en la variedad de árboles que pueblan la plaza, desde imponentes tipas y jacarandas, que florecen en primavera tiñendo el paisaje de color, hasta robustos plátanos y robles que brindan sombra en verano. La cuidadosa selección de especies y su distribución estratégica contribuyen a crear un microclima agradable y a generar diferentes ambientes dentro de la plaza, invitando al paseo y al descanso.

Monumentos y Obras Escultóricas: Arte e Historia a Cielo Abierto
La Plaza San Martín no solo destaca por su belleza natural, sino también por albergar importantes monumentos y obras escultóricas que enriquecen su valor histórico y cultural. Estas obras, emplazadas estratégicamente en diferentes puntos de la plaza, invitan a la reflexión y a la contemplación, convirtiendo el espacio en un verdadero museo a cielo abierto.
Uno de los monumentos más emblemáticos de la plaza es el dedicado al General San Martín. Esta imponente escultura ecuestre, ubicada en el centro de la plaza, rinde homenaje al Libertador y a su legado. La estatua, realizada en bronce, representa a San Martín montado a caballo, con la mirada firme y el gesto decidido, simbolizando su liderazgo y su compromiso con la independencia.
Otro monumento de gran significado es el Cenotafio a los Caídos en Malvinas. Este monumento, inaugurado en 1990, es un homenaje a los soldados argentinos que perdieron la vida en la Guerra de Malvinas. El cenotafio, construido en granito negro, presenta una serie de placas con los nombres de los caídos, invitando al recuerdo y al reconocimiento de su sacrificio. Este monumento se ha convertido en un lugar de memoria y conmemoración, especialmente sensible para la sociedad argentina.
Además de estos monumentos principales, la plaza alberga otras obras escultóricas de menor escala pero no menos valiosas, como fuentes ornamentales, bustos de personajes históricos y esculturas abstractas. Estas obras, distribuidas por diferentes sectores de la plaza, contribuyen a crear un ambiente artístico y culturalmente rico, invitando a descubrir y apreciar el patrimonio escultórico de la ciudad.
Declaración como Lugar Histórico Nacional: Un Reconocimiento a su Valor Patrimonial
En 1942, la Plaza San Martín recibió un importante reconocimiento a su valor histórico y patrimonial: fue declarada Lugar Histórico Nacional. Esta declaración, otorgada por el gobierno argentino, implica un reconocimiento oficial de la importancia de la plaza para la historia y la cultura del país, y establece medidas de protección y conservación para preservar su integridad y su legado.
La declaración como Lugar Histórico Nacional no solo reconoce el valor histórico de la plaza en sí misma, sino también el conjunto de elementos que la componen: su trazado, su vegetación, sus monumentos y su entorno urbano. Esta protección garantiza que la Plaza San Martín siga siendo un espacio público de calidad para las generaciones futuras, preservando su carácter histórico y su belleza paisajística.
Preguntas Frecuentes sobre la Plaza San Martín
¿Por qué se llama Plaza San Martín?
La plaza fue nombrada en honor al General José de San Martín en 1878, al cumplirse el centenario de su nacimiento. San Martín instaló los cuarteles del Regimiento de Granaderos a Caballo en este lugar en 1812, lo que vinculó históricamente la plaza con su figura.

¿Quién diseñó la Plaza San Martín?
Si bien el trazado original de la plaza ha sufrido modificaciones a lo largo del tiempo, la intervención más significativa y la que configuró en gran medida su aspecto actual fue la del paisajista francés Carlos Thays a partir de 1891.
¿Qué eventos históricos importantes ocurrieron en la Plaza San Martín?
El evento histórico más relevante ocurrido en el espacio que hoy ocupa la Plaza San Martín fue el combate durante la segunda invasión inglesa en 1807, donde las milicias criollas lograron una victoria. Además, fue el lugar elegido por el General San Martín para establecer los cuarteles del Regimiento de Granaderos a Caballo en 1812.
¿Cuándo fue declarada Lugar Histórico Nacional?
La Plaza San Martín fue declarada Lugar Histórico Nacional en el año 1942, reconociendo su valor histórico y patrimonial para la Argentina.
¿Qué se puede ver en la Plaza San Martín?
En la Plaza San Martín se puede disfrutar de una gran variedad de vegetación autóctona y foránea, así como de importantes monumentos y obras escultóricas, entre los que destacan el monumento al General San Martín y el Cenotafio a los Caídos en Malvinas. Es un espacio ideal para pasear, descansar y conectar con la historia de Buenos Aires.
Conclusión: La Plaza San Martín, un Tesoro Porteño
La Plaza San Martín es un verdadero tesoro para la ciudad de Buenos Aires. Su rica historia, su belleza paisajística y su valor cultural la convierten en un lugar imprescindible para conocer y disfrutar. Desde sus orígenes como escenario de batallas hasta su transformación en un elegante espacio verde diseñado por Carlos Thays, la plaza ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia y su significado.
Visitar la Plaza San Martín es sumergirse en la historia argentina, es admirar la belleza de la naturaleza en pleno centro urbano, es conectar con el arte y la cultura a cielo abierto. Es, en definitiva, descubrir un rincón emblemático de Buenos Aires que sigue vivo y vibrante, esperando ser explorado y disfrutado por todos.
