hace 10 años
El 17 de enero de 2025 se cumplieron nueve años desde que el centro recreativo El Mundo Feliz cerró sus puertas, un hecho que dejó una profunda huella en el corazón de muchas familias salvadoreñas. Este emblemático parque de entretenimiento, ubicado en el bulevar de Los Héroes, fue mucho más que un simple lugar de diversiones; marcó la infancia de generaciones y se convirtió en un punto de encuentro familiar único en su tipo en El Salvador.

Para comprender la magnitud de El Mundo Feliz, es necesario remontarnos a sus orígenes, cuando aún se llamaba Autopista Infantil. Corría el año 1967 cuando el visionario empresario salvadoreño Ernesto Saca decidió crear un espacio dedicado a la diversión de los niños del país. En una época donde los parques temáticos familiares eran prácticamente inexistentes, Autopista Infantil surgió como un oasis de alegría, ofreciendo juegos mecánicos y áreas recreativas que rápidamente se ganaron el cariño de las familias salvadoreñas, convirtiéndose en su lugar predilecto para el esparcimiento.
El tiempo pasó y, en 1988, Autopista Infantil experimentó una transformación significativa al ser rebautizado como El Mundo Feliz S.A. de C.V. Este cambio de nombre no fue meramente cosmético, sino que marcó el inicio de una nueva etapa de expansión y modernización. Con una visión renovada, el parque se propuso fortalecer su propuesta de valor, invirtiendo en nuevas atracciones, incorporando máquinas de juego para todas las edades y reafirmando su compromiso con la sana diversión. Estas mejoras consolidaron a El Mundo Feliz como un verdadero referente del entretenimiento no solo en El Salvador, sino en toda la región.
La década de los 90 y principios de los 2000 fueron años dorados para El Mundo Feliz. Conscientes de la importancia de las celebraciones infantiles, el parque introdujo amplias zonas especialmente diseñadas para fiestas, con capacidad para albergar hasta 150 personas. Estos espacios se convirtieron en el escenario de innumerables cumpleaños memorables, caracterizados por un ambiente festivo y lleno de alegría. Payasos, juegos interactivos, deliciosos pasteles y la compañía de amigos y familiares creaban recuerdos imborrables en la memoria de los niños. Verenice Estrada, quien disfrutó de El Mundo Feliz en su adolescencia, recuerda con cariño esos fines de semana en el parque a sus 13 años: "Ir al Mundo Feliz para mí era de las mejores cosas que podíamos hacer. Me encantaba, más que todo, por irme a subir a las ruedas, había un barco al que muchos niños les daba miedo subirse porque lo miraban muy extremo aunque era pequeño".
Verenice también rememora la magia de las fiestas de cumpleaños: "Uno ahí mismo hacía amiguitos, te encontrabas con varios niños de todas las edades y, de tantas veces que nos veíamos, terminamos con una bonita amistad. Cuando cumplían años sus papás entregaban invitaciones a quienes fueran más cercanos y por eso es que íbamos". Aunque ella misma nunca tuvo la oportunidad de celebrar su cumpleaños en El Mundo Feliz, atesora los recuerdos de haber asistido a numerosas fiestas allí.
En el año 2002, El Mundo Feliz modernizó su fachada, adoptando una imagen contemporánea que buscaba seguir atrayendo a nuevas generaciones de visitantes sin perder la esencia que lo caracterizaba. Tres años después, en 2005, el parque dio un paso innovador al lanzar el concepto "Pick A Price". Este sistema permitía a los jugadores canjear los puntos acumulados en las máquinas recreativas por atractivos premios. Esta modalidad de intercambio elevó la experiencia de los usuarios, quienes ahora podían disfrutar de sus juegos favoritos mientras acumulaban recompensas tangibles, añadiendo un incentivo adicional a la diversión.
Los juegos de El Mundo Feliz eran, sin duda, uno de sus mayores atractivos. Diseñadas para entretener tanto a niños como a adultos, las máquinas de entretenimiento funcionaban con los icónicos "tokens", monedas de 25 centavos personalizadas que se convirtieron en un símbolo distintivo del parque. Entre las atracciones más populares y recordadas, destacaban:
- Barco Pirata: Una de las atracciones más emocionantes, que desafiaba a los valientes mayores de 5 años a experimentar la adrenalina de navegar en alta mar.
- Carrusel y Tren de la Jungla: Clásicos que encantaban a los más pequeños, con sus coloridas figuras y movimientos suaves, especialmente el tren de la jungla con su temática animal.
- Pista de Go-Kart: Para los amantes de la velocidad, niños y adultos por igual, esta pista ofrecía la emoción de las carreras, aunque con la precaución de evitar colisiones, diferenciándose de los carritos chocones.
- Juegos de Video: Un amplio salón con máquinas de videojuegos de última generación, que permitían a los jugadores sumergirse en mundos virtuales y competir por la mejor puntuación.
- Juegos Interactivos: Espacios diseñados para la diversión en grupo, donde niños podían interactuar y participar en juegos que fomentaban la actividad física y la socialización.
- Muñecos Estacionarios: Las entrañables botargas de pingüinos, distribuidas por todo el parque, se convirtieron en un símbolo icónico y en un punto fotográfico obligado para las familias.
- Pista de Carritos y Motos: Similar a la pista de go-kart, pero en un circuito más corto y circular, ideal para los más jóvenes o para quienes preferían una experiencia de conducción más relajada.
Para complementar la experiencia de diversión, El Mundo Feliz contaba con una cafetería que ofrecía una variada oferta gastronómica. Desde snacks y bebidas refrescantes hasta comidas completas, la cafetería aseguraba que tanto niños como adultos pudieran recargar energías y disfrutar de momentos agradables entre juego y juego.
Otro elemento inolvidable de El Mundo Feliz fueron sus mascotas: cuatro adorables pingüinos que rápidamente se ganaron el corazón de los visitantes y se convirtieron en verdaderos íconos del parque. Su imagen quedó grabada en la memoria de miles de niños, fortaleciendo el vínculo emocional entre el parque y su público.
Sin embargo, la historia de El Mundo Feliz llegó a su fin el 17 de enero de 2016. La empresa anunció el cese de sus operaciones, argumentando "dificultades operativas y económicas". En un comunicado, explicaron que, a pesar de las significativas inversiones realizadas en los últimos años para mantener el parque actualizado y atractivo, las condiciones económicas del país hacían insostenible la continuidad del negocio. "Lamentablemente la crisis económica que afecta a El Salvador hace difícil la continuación de nuestras operaciones, para la cual realizamos en los últimos años importantes inversiones con el fin de mantenerla y garantizar los puestos laborales de nuestro personal", rezaba el comunicado emitido por la empresa.
Arely Mata, quien en ese momento era jefa de operaciones del parque, declaró a LA PRENSA GRÁFICA que El Mundo Feliz llegó a recibir hasta 2,000 visitantes en un fin de semana en sus mejores épocas. Sin embargo, para el momento del cierre, esta cifra había disminuido considerablemente, situándose entre 800 y 600 visitantes. Esta reducción en la afluencia de público, sumada a otros factores económicos, precipitó la difícil decisión del cierre.
La noticia del cierre de El Mundo Feliz causó un gran impacto en la sociedad salvadoreña. Para muchas familias, representó la pérdida de un espacio entrañable donde habían compartido momentos de alegría y construido recuerdos valiosos. En su despedida, El Mundo Feliz agradeció el vínculo establecido con varias generaciones de salvadoreños y reafirmó su compromiso con la innovación y el entretenimiento familiar, valores que guiaron su trayectoria.
La inminencia del cierre generó una ola de nostalgia y movilización. Muchos adultos, al enterarse de la noticia, decidieron regresar al parque por última vez, buscando revivir los recuerdos de su infancia y despedirse del lugar que había sido escenario de tantas experiencias felices. Verenice Estrada recuerda este momento: "Cuando cerraron yo ya estaba más grandecita, pero igual se siente nostalgia saber que uno de los lugares en los que más te divertías cuando eras niño ya no va a estar. Lo peor fue que el cierre también significó alejarse de todos los amigos que habías hecho ahí, ya que con muchos de ellos solo coincidimos en los juegos, de ahí en fuera no nos veíamos más".
Durante el último fin de semana de funcionamiento, la afluencia de público se incrementó notablemente, alcanzando cifras similares a las de la época dorada del parque. Fue una especie de despedida multitudinaria, un último abrazo colectivo a El Mundo Feliz antes de su adiós definitivo.
Nueve años después de su cierre, El Mundo Feliz sigue vivo en la memoria colectiva de los salvadoreños. Su logo y su historia forman parte del imaginario popular, y el aniversario de su clausura, cada 17 de enero, se convierte en una fecha para recordar con cariño los momentos felices que miles de familias vivieron en este espacio único. Más que un simple centro de diversiones, El Mundo Feliz fue un símbolo de unión familiar, de risas compartidas y de recuerdos imborrables que perduran en el corazón de quienes tuvieron la fortuna de disfrutarlo.
Actualmente, el lugar que albergó a El Mundo Feliz durante medio siglo ha encontrado un nuevo propósito. En sus instalaciones funciona ahora una tienda de venta de ropa de segunda mano de una reconocida empresa. Aunque el espacio físico ha sido transformado, la esencia de El Mundo Feliz como un lugar especial en la memoria de El Salvador permanece intacta.
Preguntas Frecuentes sobre El Mundo Feliz
¿Cuándo cerró El Mundo Feliz?
El Mundo Feliz cerró sus puertas el 17 de enero de 2016.
¿Dónde estaba ubicado El Mundo Feliz?
El parque se encontraba ubicado en el bulevar de Los Héroes, en San Salvador, El Salvador.
¿Por qué cerró El Mundo Feliz?
La empresa argumentó dificultades operativas y económicas debido a la crisis económica en El Salvador.
¿Qué tipo de atracciones tenía El Mundo Feliz?
El parque ofrecía una variedad de atracciones, incluyendo juegos mecánicos como el Barco Pirata, Carrusel, Tren de la Jungla, Pista de Go-Kart y Pista de Carritos y Motos, así como juegos de video e interactivos.
¿Qué hay ahora en el lugar donde estaba El Mundo Feliz?
Actualmente, en el lugar donde operaba El Mundo Feliz funciona una tienda de ropa de segunda mano.
¿Cómo se llamaba El Mundo Feliz antes?
Antes de ser El Mundo Feliz, el parque se llamaba Autopista Infantil.
